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sábado, 15 de julio de 2017

Btt por la Sierra de Urbión (por Jacobo)


A estas horas ni los gnomos están por el bosque


Aprovechando un fin de semana familiar por Vinuesa (Soria) repito una ruta clásica de la zona. La subida a las Tres Fuentes.
Por temas de conciliación decido madrugar ya que se plantean unas 4 h de ruta.
Así, a las 6:30 inicio la subida desde el mismo pueblo de Vinuesa. Ya clareaba el día, pero el sol hizo acto de presencia al poco de salir de casa... Con fresco, por cierto.
Amanece, que no es poco

Rampas iniciales que hacen ganar de entrada unos 250-300 m en pocos kilómetros, pero posteriormente la pista, en excelentes condiciones, mantiene una tendidisima subida durante más de  12 km en la que apenas se ganan otros 100m, hasta llegar a la carretera de bajada de la laguna negra. Remontamos un par de curvas (ojo!!! En contradirección), hasta la salida de una nueva pista que, a ratos "asfaltada" ( sería en los años 70... Porque quedan tres chapas de asfalto), sube hasta los 1800 metros de altura de la esplanada de las tres fuentes, desde donde parte la pista/senda hacia el pico Urbión.
En el track empleado (no es mío) se ve claramente la  subida a la zona de los picos, pero por cuestiones de falta de tiempo esa parte no la he hecho. Bajada franca pasando por áreas de merenderos, zonas de acampada de diferentes grupos de scouts o lo que fuesen. Fácil, salvo un corto tramo por un cortafuegos, hasta Molinos de Duero. Ya solo quedan unos 3 km de carretera para llegar a Vinuesa. Ojito no despistarse y bajar hacia Covaleda, pues esto supondría 10  de carretera extras para la vuelta.
El track está hecho en el sentido explicado para evitar esta carretera a horas tan tempranas.

Total... Unos 45 km, 900 m de desnivel, 4 horas justas.

https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=10628068

viernes, 14 de julio de 2017

POR LOS PUERTOS DEL TOUR: HAUTACAM (CON PROPINA). 29 de junio 2017

Si Mahoma no va a la montaña…. Pues eso, después de haber estado dos años escondido en este lado del Pirineo, llevando en el anonimato su condición de Sin Rumbo, nuestra visita al valle no le deja otra opción a Noé que la de subirse a la bicicleta y demostrar en qué ha estado invirtiendo todo este tiempo de entrenamiento silencioso.

Y para ello elegimos otra gran subida de la zona; la estación de esquí de Hautacam. O lo que es lo mismo, el lugar en el que Indurain sentenció el Tour del 94 dejando exhausto a Rominger y en el que dos años después enterró sus aspiraciones de ganar el sexto Tour frente a un Rijs que subió con el plato (y algo más) metido. Aquí también se vivió la mascarada de Leonardo Piépoli en el 2008, que ganó dopado con CERA y que tras detectársela a su compañero de habitación Ricardo Riccó supuso la retirada de todo el equipo Saunier Duval de la carrera.

Y por último, este es el puerto de Javier Otxoa. El vizcaíno que dio la sorpresa ganando aquí de forma agónica en el 2000 y que al invierno siguiente fue atropellado junto a su hermano en una carretera de Málaga. Javier sobrevivió pero sufrió un traumatismo que le dejó una amnesia del accidente y de gran parte de su pasado. Años después el ciclista se reinventó para convertirse en campeón del mundo contrarreloj en categoría paralímpica en 2009.

Volviendo al puerto, se trata de nuevo de un final de etapa de libro, una subida larga, con desniveles duros y mantenidos que nace cerca de Argelés-Gazost y nos sube hasta el parking de la estación a 1520 metros. Pero como con los Roche siempre hay que buscar un puntito más…,  seguimos hasta donde se acaba la carretera; el Col de Tramassel, 1.5 kms más arriba. Es una subida preciosa, atravesando varios pueblos vestidos con flores en esta época del año y con unas buenas vistas de Argelés, la Val d´Azun y la Reserva Natural de Pibeste. Las peores rampas se encuentran a mitad de puerto, suavizando luego en la parte final.







El track sale desde Luz Saint-Sauveur, donde nosotros teníamos el campo base, pero evidentemente se puede llegar desde varios puntos del valle y enlazar con otras subidas de la zona como el Soulor, la Croix Blanche, Aubisque, Spandelles… etc.

¡Un gran escenario para rodar por fin juntos, Noé!.

Distancia: 49,33 kms
Desnivel positivo: 1460 metros
Track: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=18640526

EL SECRETO MEJOR GUARDADO DE GAVARNIE: COL DES TENTES (Y BOUCHARO). 27 de junio 2017



La popularidad que el Tour de Francia ha dado a la mayoría de los grandes puertos de la región pirenaica de Hautes-Pyrénnées ha hecho que los cicloturistas nos centremos en subir el Tourmalet, Aspin, Aubisque y tantos nombres de leyenda que nos recuerdan etapas y victorias de nuestros héroes. Sin embargo, en el valle de Luz Saint-Sauveur se esconden varios puertos que protegidos como parque nacional nunca han sido “perturbados” por la carrera francesa y que por tanto no se han hecho tan populares como sus hermanos.  Son algo así como rarezas reservadas a aquellos ciclistas que saben dónde buscarlos.

La verdad es que yo no hubiera subido este puerto si no fuera porque ese día mi familia y yo nos íbamos de visita al circo de Gavarnie. Así que aprovechando las circunstancias decido madrugar y salir con la bici de Luz un par de horas antes para estar luego en el parking de Gavarnie a la misma hora a la que ellos llegarían con el coche.


La subida por el valle desde Luz a Gavarnie es espectacular, circulando por una carretera en continua subida pero con porcentajes amables. Se pasa por el bonito pueblo de Gèdre, después del cual sale el desvío al circo de Troumouse… otro puerto “no fichado” por el Tour y que también promete emociones fuertes. Pero mi destino hoy es Gavarnie, así que sigo subiendo hasta completar los 18 kms que hay hasta llegar al pueblo. Desde la misma carretera se divisa ya la cascada del circo, para muchos el lugar más bonito de los Pirineos.

Pero el tiempo apremia y mi objetivo está más arriba, por lo que sigo la carretera que conduce a la estación de esquí de Gavarnie-Gèdre, situada a mitad de camino del Col des Tentes. Como suele pasar en este tipo de puertos, la primera parte circula por áreas frondosas y entre bordas de montaña, pero en seguida, dada la altura a la que me encuentro, pasamos al prado alpino, poblado por vacas y marmotas, que en más de una ocasión me saludan con sus clásicos silbidos.



La ascensión se me hace larga, sobre todo si contamos los 18 kms de subida hasta Gavarnie, y porque en las cotas altas soplaba ese día un aire helador, en muchos casos en contra de la ascensión. Pero poco a poco voy subiendo kilómetros, dejando atrás la estación en largas rectas, para finalmente encaramarme a los 2200 metros de altura, donde se acaba la carretera y empieza una pista apisonada que conduce al puerto de Boucharo, en la frontera con el valle español de Bujaruelo y desde donde sale la senda al refugio de Sarradets, bajo el lado francés de la Brecha de Rolando. Estoy tentado de meter la bici por ahí, porque la verdad es que parece ciclable, pero me esperan abajo, así que enfilo la

rapidísima bajada (¡ojo con las curvas, se coge mucha velocidad en las rectas!) y llego a Gavarnie con una sonrisa de oreja a oreja.

Distancia: 41,43 kms
Desnivel positivo: 1717 mts
Track: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=18621744

miércoles, 12 de julio de 2017

POR LOS PUERTOS DEL TOUR: LUZ ARDIDEN (26 de junio, 2017)



Si el Alpe d´Huez es la montaña de los holandeses, Luz Ardiden debería ser sin duda la montaña de los españoles. Y es que de las 8 veces que se ha subido en el Tour de Francia, en cinco ocasiones han sido españoles los que se han llevado el triunfo. ¡Y qué españoles!, desde la primera victoria en el Tour de Perico en el 85, perseguido en la niebla por el escarabajo Lucho Herrera y el caníbal Hinault, hasta la de Cubino en el 88 y la de un tal Miguel Induráin que en 1990 dejó clavado a Greg Lemond en la última rampa del puerto. Esta subida es también el mejor recuerdo del añorado equipo Euskaltel, pues aquí fue donde consiguieron sus dos victorias en el Tour; con Laiseka en la “era Armstrong” y con Samu Sánchez en el 2011, la última vez que se subió en carrera.




Y es que este puerto es, a mi juicio, la llegada en subida perfecta. Sus rampas son duras pero permiten a los escaladores exprimirse y marcar diferencias, no como en los modernos puertos de desniveles imposibles donde la diferencia entre ir bien o mal no pueden ser más de unos segundos por pura ley de la gravedad. Además siempre se suele hacer tras encadenarse con el Tourmalet, por lo que el binomio es perfecto.

Y en cuanto a su estética diría que es un puerto precioso. Se sale habitualmente del pueblo de Luz Saint-Sauver, accediendo a la subida desde varias carreteras, aunque yo recomiendo entrar desde la que sube a Gavarnie, atravesando el Pont Napoleón y las termas de Luzea, ya que su visita bien merece el kilómetro que nos supone el rodeo. 




Su primera parte, la más dura, te compensa con unas vistas maravillosas del valle de  Luz y con la travesía por Sazos y Grust, dos pueblos típicos de esta zona del Pirineo; llenos de petunias y hortensias para suavizar los porcentajes que aquí llegan hasta el 12%.


En la segunda parte desaparece el bosque y salimos a los prados alpinos. Aquí la carretera te obsequia con curvas entrelazadas de herradura, que le dan un ambiente espectacular a los últimos kilómetros. 





Longitud: 32 kms
Desnivel: 1188 metros

miércoles, 5 de julio de 2017

¿UN DIOS QUE YA NO AMPARA?. 19/06/2017


O eso decía Labordeta en su célebre Aragón refiriéndose al Moncayo. Sin embargo, esta cima de 2316 metros sigue siendo para muchos un dios querido, respetado y protector, como no.
Y si no que se lo pregunten a los de Vozmediano, a los de Beratón, a los de Vera o Alcalá. O que se lo pregunten a las hayas, a las carrascas, a los corzos o a los buitres que sobrevuelan las peñas de Herrera o la zona de escalada de Calcena. O también a los seteros que en otoño se acercan como feligreses entregados a este monte. Y que se lo pregunten a los montañeros, a los ciclistas, a los senderistas, a los naturalistas que siempre que pueden vienen a buscar el cuestionado amparo del Moncayo. Así que por una vez y sin que sirva de precedente voy a estar en desacuerdo con El Abuelo; el dios de las tierras del oeste aún ampara.

Corría mitad de junio, en plena ola de calor, cuando decidí hacer esta larga ruta que rodea el Moncayo. En mi opinión, una de las circulares imprescindibles de la provincia de Zaragoza… o Soria.
Puerto de La Chabola
 Salgo de Borja, desde el amplio parking que se encuentra un poco antes de la gasolinera si se viene desde Zaragoza. Tras desviarse hacia Ainzón y atravesar el pueblo, seguimos hacia Tabuenca por una tranquila carretera que nos llevará entre viñedos y manchas de vegetación hasta el primer puerto del día: el alto de La Chabola, que además de ser muy bonito, esconde una fuente en su arcén derecho.
Tras superar el alto bajamos por la comarca del Aranda hacia Tierga, donde encontraremos el siguiente desvío, en dirección hacia la “cara oculta del Moncayo”; o lo que es lo mismo, el valle del río Isuela, donde se esconden los pueblos de Trasobares, Calcena y Purujosa. Esta carretera es my tortuosa y predominantemente en subida; mi consejo es hacerla con calma y disfrutar de los paisajes porque te puede robar más fuerzas de las previstas, sobre todo teniendo en cuenta lo que nos queda por delante.

Puerto de Beratón
Es recomendable parar a coger agua en la curiosa fuente del pueblo de Calcena, una pequeña balsa preparada para el consumo de boca y en la que el agua está siempre muy fresca. Este pueblo, además de tener un albergue muy acogedor, cuenta con rutas de senderismo y BTT balizadas y una apañada escuela de escalada. Un planazo para cualquier fin de semana…

Pero yo sigo, y tras pasar Purujosa, el último pueblo de la provincia de Zaragoza, empieza el puerto de Beratón, el plato fuerte del día. Se trata de una subida de unos 8 kms con porcentajes mantenidos del 6-7%, que fue subido por la Vuelta a España en el 2015 y clasificado como de 1ª categoría. Arriba está el pueblo que le da nombre, a 1400 metros.

Tras circular por la cara soriana del monte llegamos a Cueva de Ágreda, donde encontraremos una acogedora plaza con una fuente y un banco a la sombra de un árbol en el que por cierto, siempre habrá un paisano que nos dará una amena conversación y nos contará si le preguntamos algún chascarrillo de la zona. Desde ahí saldremos a la carretera de Ágreda, que a pesar de tener bastante tráfico de camiones tiene unos arcenes anchos y limpios. Además, como es en bajada, se hace bastante rápido.

Una vez en Ágreda nos desviamos a Vozmediano, bonito pueblo que se ubica en la parte más frondosa del Parque del Moncayo. Tras superar el tercer puerto del día, el más fácil pero que también se agarra a estas alturas, volveremos a la provincia de Zaragoza para bajar como una flecha hasta Tarazona.
 
Catedral de Tarazona
Desde aquí nos quedará el último pechugazo del día. Para ello saldremos de Tarazona (dejando a nuestra derecha su valiosa y reformada catedral) en dirección a Cunchillos y El Buste. Esta carretera nos llevará a Borja de nuevo pero pasando por el último puerto de la ruta; el del Buste.






Vistas desde el alto del Buste

Por fin en Borja nos repondremos de estos 150 kms de ruta, con cuatro puertos y un auténtico viaje por las tierras del Moncayo. 
Longitud: 150 kms
Desnivel positivo: 2163 metros


miércoles, 21 de junio de 2017

A NUESTRA SEÑORA DE MAGALLÓN... PERO EN LECIÑENA (13 de Junio 2017)

De nuevo saliendo de Zaragoza, esta vez nos vamos hasta este santuario-albergue-restaurante, que en un alto a 2 kms de Leciñena acoge una imagen de una Virgen… ¡de Magallón!.


Por lo visto, en Magallón, pueblo a unos 80 kms de Leciñena, existían en el siglo XIII dos familias enfrentadas a muerte; los Albires y los Frago. Parece ser que Juan de Albir asesinó a Sancho Frago, dejando huérfanos a sus dos hijos que siempre quisieron vengarle. Los años pasaron y cuando estos crecieron, intentaron matar al asesino de su padre… pero este siempre se refugiaba en la Iglesia de Sta María de la Huerta, abrazado a la imagen de la virgen, que los Frago siempre habían adorado y que por tanto no querían profanar. Pero era tan grande el odio hacia Juan, que un día los estoques de los Frago dieron muerte al Albir, e hirieron al mismo tiempo a la virgen en la cara, a la que como siempre estaba abrazado el asesinado. Una vez enterrado Juan en la misma Iglesia, la Virgen desapareció, siendo encontrada por un pastor en los montes de Leciñena.


Dice la leyenda que los de Magallón fueron a Leciñena en varias ocasiones a buscar a su virgen, pero en el camino de vuelta, al caer la noche, siempre volvía a desaparecer la imagen para aparecer a la mañana siguiente de nuevo en el promontorio de Leciñena. Resignados por fin a devolverla al pueblo, los magalloneros dejaron a la virgen allí donde ella parecía querer estar, erigiendo el pueblo de Leciñena un santuario para albergarla.

Este santuario, donde se puede contemplar a esta virgen tan viajera, es ahora un curioso y bonito albergue desde el que hacer rutas de senderismo, de BTT o de naturaleza, con toda el ecosistema estepario de Los Monegros a sus pies. Y bien cerca de Zaragoza…

Para llegar hasta allí salgo en bici por la autovía de Huesca hasta Villanueva de Gállego, desviándome aquí por la carretera de Zuera y luego girando hacia San Mateo  y Leciñena. Quitando el tramo de autovía, que se puede evitar yendo por el camino asfaltado de San Juan de Mozarrifar, las carreteras son bastante amables con el ciclista, con arcenes anchos y en le caso de la que une San Mateo con Leciñena con poco tráfico. La vuelta se hará por Villamayor, entrando a Zaragoza por el barrio de Santa Isabel. Como aliciente para los amantes de los repechos destaca  la subida al Santuario, con tres curvas finales a más del 15% de porcentaje.


Distancia: 74,6 kms
Desnivel acumulado: 497 metros
Observaciones: Muy expuesta al cierzo… y al calor. Hay fuente en el santuario para rellenar unos botellines que casi seguro estarán vacíos.

jueves, 15 de junio de 2017

POR EL CAMPO DE DAROCA. 10 de junio 2017

Ruta por la comarca del campo de Daroca, toda ella por carreteras con apenas tráfico y de relIeve sinuoso. No en vano, a pesar de tener sólo un puerto de entidad, acumula 1200 metros de desnivel positivo.

Se sale pues del pueblo de Daroca por la carretera hacia Manchones y Murero, que nos va llevando poco a poco y en ligera subida hasta los pueblos de Atea y de Acered. Allí nos desviaremos hacia el gran protagonista del día; el puerto de Cubel, por su vertiente más dura. Es una subida en tres tramos, con dos bajadas intercaladas, que nos lleva a superar la sierra y divisar la extensa meseta de Gallocanta.

Al llegar a Cubel seguiremos hacia Nuévalos, por una inhóspita carretera que nos hará olvidar que se hizo para los coches. Tras dejar a la derecha el pueblo de Abanto, poco antes de llegar a Nuévalos, nos desviaremos hacia Cimballa por otra carretera, también muy solitaria y con dos desagradables repechos. Por aquí será importante gestionar bien el agua, pues en verano esta zona es muy seca y muchos de los pueblos quedan fuera del trazado de la carretera, por lo que hay que desviarse para repostar.
Aldehuela
Pasado Cimballa llegaremos a Aldehuela de Liestos, y rodaremos cerca del río Piedra, que nos obsequiará con una más que merecida sombra en algunos tramos. Tras una nueva tachuela atravesaremos el curioso pueblo de Torralba de los Frailes, conoccido entre otras cosas por su escuela de escalada en las hoces del río. 



A partir de aquí entramos en la  inmensa llanura de Gallocanta, a 1000 metros de altitud, y que en invierno se llena de miles de grullas que en sus migraciones fijan por unas semanas su residencia en la laguna.  Aquí las carreteras son rectas, hechas con tiralíneas e ideales para los amantes de los horizontes infinitos.


Nos queda pues pedalear expuestos al viento hasta el puerto de Santed, que una vez superado nos dejará el dulce sabor de la bajada final hasta nuestro punto de partida. 
Una opción quizás más lógica y más corta es seguir desde Torralba hasta Used, sin desviarnos (al contrario de lo que hice yo en este track) para enlazar con  la carretera que de Molina de Aragón se dirige a Daroca A-211. Nos ahorraremos unos pocos kilómetros y circularemos por una carretera más estética y entretenida. 
Por cierto, una vez en Daroca, si queremos evitar el incómodo empedrado del casco antiguo, también podemos rodearlo por la carretera de Teruel, en dirección hacia Zaragoza, que además nos obsequiará con unas bonitas vistas del casco antiguo.

Distancia: 117 kms
Desnivel acumulado: 1240 metros.
A tener en cuenta: Carreteras muy tranquilas pero con firme irregular, muy bacheado en algunos tramos. ¡Llevad siempre los bidones con agua en verano!