martes, 22 de septiembre de 2015

Enduro World Series Round 7. Aínsa Por Marcos



Este fin de semana tenemos un acontecimiento muy especial en los montes del Sobrabe: la séptima prueba de los campeonatos mundiales de enduro (las Enduro World Series), que tras pasar por Nueva Zelanda, Canada, EEUU, Irlanda, etc... realizan parada por primera vez en Aínsa, utilizando, como no podría ser de otra manera la red de senderos de Zona Zero. Enhorabuena a todos los que trabajáis y colaboráis en este proyecto y por supuesto a los raiders que participarán en este evento. Os enviamos el programa (atentos al festival paralelo a las carreras... ¡que no todo va a ser competición!) y una serie de videos promocionales y también explicativos de qué es esto de Zona zero y las EWS.

¡No os lo perdáis!, el Sobrarbe os espera.







Planeando.

 Ruta "endurera" por las Planas. 16 Sept 2015

Salida mañanera por la Plana de María. En esta ocasión nos juntamos Adrián y yo para por fin hacer una salida juntos, tras un verano en el que ha sido muy difícil coincidir. 

Desde la fuente de la Junquera vamos hacia Cuarte y nos desviamos  para coger la ruta que viene desde Torrero. Adrián, que gracias a sus salidas de trail conoce este terreno como la palma de la mano, me lleva por un laberinto de sendas hacia el barranco del Montañés, evitando las pistas (no sé si porque sabe que este verano he estado probando las rutas de Zona Zero en el Sobrarbe o para refrotarme su bici con doble suspensión...).

Subida por tanto por el barranco del Montañés, afortunadamente sin gente descendiendo y ya notando la ventolera de sur que se levantaría en las próximas horas. Para bajar optamos por el barranco de Las Almunias, que no por conocido deja de ser una delicia; rápido, bonito y sin grandes dificultades técnicas. Al llegar a su ecuador, en el famoso arco de piedra, nos desviamos de nuevo hacia Cadrete, para enlazar con la bajada por pista que llega al pueblo. Esta travesía por las lomas está totalmente expuesta al viento,lo que hace que nos tambaleemos más de una vez.

Buen día para ir cogiendo ritmo....



jueves, 10 de septiembre de 2015

"Ultra summer; de Suiza al Valle de Tena"

 
Crónica del Eiger Ultra Trail y Trail Valle de Tena
 
Integrantes Sin Rumbo: Rober y Capi Roche en el TVT
 
------------
 
Han
 pasado ya algo más de 24h de mi cruce por meta en el Trail Valle de 
Tena. Fin de temporada y tiempo para poner las piernas en alto y cambiar
 las zapatillas por el teclado, que se acumulan las crónicas de este 
verano!!
 
El pasado mes de julio los tediosos entrenamientos por 
las Planas y las siempre gratificantes salidas por el Pirineo cobraban 
sentido mientras me veía en la línea de salida del Eiger Ultra Trail. El
 pueblo de Grindewald se vestía de gala a finales de julio para celebrar
 esta carrera que forma parte del Ultra Trail World Tour. Una aventura 
que se gestaba el año anterior mientras disfrutaba de unas vacaciones 
por este territorio mágico que es el Jungfrau y el Oberland bernés, en 
el Cantón suizo de Berna. Una visita a la familia que vive por estas 
tierras y su ilusión por la montaña y por el espíritu que descubrieron 
asistiendo al paso de corredores en el UTMB, terminó en mi inscripción 
para este ultra de 101 Km y 6700 m de desnivel positivo...gracias Marta,
 Pablo e Iguacel!!
 
Ni mucho menos me encuentro solo en la línea 
de salida; junto con los cientos de corredores tengo un support team de 
lujo, con mi familia maña al completo...M, P, los Lolos, Iguacel, Irene y
 Albi dándolo todo e insuflándome energías y ánimos que fueron 
alucinantes.
 
Trazado no excesivamente técnico, con pistas y 
senderos excelentes para correr pero con los clásicos desniveles 
infinitos que caracterizan a los Alpes. El perfil de la carrera esconde 3
 km verticales, con dos joyas que son el ascenso al Faulhorn con sus 
2681 m y la que considero uno de los ascensos más brutales que he 
sufrido en mis piernas, el ascenso a Mannlichen desde Wengen.
 
Salida
 nocturna con un amanecer espectacular bajo el pico Wetterhorn y con 
rumbo a la zona alta de la estación de First, donde se vuelve a subir 
después de un atronador descenso pistero y la primera de las subidas 
potentes de la carrera. Piernas ya calentitas y listas para afrontar el 
ascenso al Faulhorn para poner rumbo al sector más alejado del Eiger, 
llevándonos sobre Interlaken y a través de Schynige Platte, manteniendo 
el estándar de vistas memorables que ofrece las carrera...un auténtico 
espectáculo. Alcanzo el Faulhorn con buenas sensaciones y disfruto del 
buen rollo de los avituallamientos. Una vez más, los voluntarios son el 
alma de las carreras.
 
Ya he pasado el km 30 y tengo cada vez más
 cerca la base de vida sobre el km 55 donde seguro tendré a la familia a
 tope. Eso si, antes tengo que lidiar con el segundo de los descensos 
salvajes que me deja tocado pero no hundido! Una incipiente tendinitis 
en la rodilla me obliga a buscar las opciones de trote más cómodas pero 
la pendiente de algunos tramos de bosque no ofrece ninguna posibilidad 
más que joderse y tirar para abajo.
 
Alcanzo la base de vida con 
Pablo e Irene recibiéndome a pleno pulmón...vaya alegría el verles! Unos
 metros más abajo ya en el avituallamiento me espera el resto del 
support team. Sus ánimos me hace olvidar los 55 km que ya cargo en las 
piernas. El coger a Albi en brazos inolvidable, seguro que dentro de 
unos años volveremos y recordaremos esta aventura in situ.
 
Cambio
 de ropa, ajustes básicos, un breve masaje en mi rodilla maltrecha y 
algo de comida para afrontar el coco de la carrera. El tramo Burglauenen
 - Wengen - Mannlichen acumula unos 1500 m de desnivel positivo, con 
terreno muy empinado y el ascenso final a Mannlichen sorteando los para 
aludes que descansan bajo la góndola que parte de Wengen. La tendinitis 
no remite y especialmente cuesta abajo limita mi velocidad de crucero, 
así que alcanzo Wengen algo fastidiado moralmente por la certeza de 
saber que no se trata de una molestia pasajera...
 
Avituallamiento
 en Wengen con buena animación por el pueblo y una panorámica de lujo 
que el ascenso que me separa de Mannlichen y del segundo punto donde 
espero ver a la familia. Así que recargo líquidos, me tomo un gel y tiro
 para arriba a ver que pasa. Cuando aparecen las molestias, justo detrás
 vienen al rebufo las incertidumbres, y la sensación me recuerda a los 
dibujos cuando un angel y un demonio revolotean junto a la cabeza de 
algún personaje pujando por guiar su destino...
 
Cuesta arriba me
 defiendo bien, y veo que incluso avanzo posiciones en un terreno que se
 empina y empina según abandonamos un bosque y comenzamos a buscar el 
amparo de los para aludes. Y de repente, cuando iba jodido a tope, 
intentando evadirme del calvario de sendero, escucho un Roberrrrrrrrr 
que retumbó en el valle. Levanto la vista hacia la cumbre de Mannlichen y
 aunque no les distingo se que ahí arriba tengo a la familia a tope, así
 que el motor comienza a carburar, me vengó arriba y tiro de todo lo que
 llevo sin parar hasta cima. Cuando les alcanzo la emoción me tiene al 
borde de la lagrimilla. Veo el mirador desde el que con unos prismáticos
 me tenían controlado, y la ilusión con que me reciben es el factor 
clave que me determina a acabar el ultra, cueste lo que cueste. 
 
Tengo
 por delante 30 km de terreno ya conocido, y ahora sólo queda saber 
cuanto voy a poder forzar el ritmo. Mientras tanto alrededor del Eiger 
comienza a crecer Mordor...nubarrones muy negros y camino al descenso de
 la mítica pista de ski de lauberhorn me caen las primeras gotas. Tengo 
el anochecer acechando y todo pinta que me va a pillar una buena 
tormenta. Al final la cosa se complica más de la cuenta y se neutraliza 
la carrera por tormenta eléctrica durante unas eternas 3 horas que las 
paso en unos lavabos de una cabaña cerca de la estación de altura de 
Kleine Scheidegg, a los pies de la cara norte del Eiger. Coincidimos 
unos cuantos corredores en el mismo punto y no queda otra que pasar el 
rato con la cabeza apoyada en un váter...
 
Se reinicia por fin la
 carrera con un tramo final acortado al eliminar el paso por Eiger 
Gletscher, una estación de tren que poco más y la cascan en la cumbre! 
Llevo las piernas acartonadas hasta decir basta pero aún con todo 
comienzo al trote para intentar entrar en calor y ver si este rato de 
descanso me permite forzar un poco. La cosa funciona aunque finalmente 
tengo que alternar trote y andar en las bajadas más pinas porque los 
muelles ya dan poco más de sí. Sólo queda apretar los dientes y sufrir 
el último bucle antes de volver a pisar las calles de Grindewald.
 
Las
 llegadas de madrugada excepto en Ibiza son siempre descafeinadas por la
 falta de público. Aun con todo, ahí me encuentro en la línea de meta a 
Pablo, Manolo e Irene esperándome estoicamente. Ya sólo queda darnos un 
abrazo y buscar la ducha antes de unas horas de merecido 
descanso...finisher del Eiger ultra trail.
 
Durante las 
siguientes dos semanas, aprovechamos la familia para recorrer Suiza y 
disfrutar de una ola de calor absolutamente inusual por estos lares. 
Días de camping, de paseos tranquilos y de unos paisajes espectaculares,
 culminando con una visita a Zermatt y un trekking ligero alrededor del 
Cervino y el Monte Rosa.
 
Y sin darme cuenta me planto de nuevo 
en caso y ya en agosto. Vuelta al curro y a sacar ratos para volver a 
coger algo de ritmo antes de la prueba más personal que he corrido, la 
que más me toca la patatita...el trail Valle de Tena. Se que llego con 
la pierna fatigada, y la tendinitis de suiza aunque mejorada seguramente
 no está 100% ok para someter a las piernas a otro ultra, pero en cuanto
 el viernes de la carrera aterrizo en Panticosa y veo el ambiente, se 
que no hay marcha atrás, hay que ir a por todas en esta primera edición 
del trail. Esta vez esto con Roche, así que seguro que al menos 5 ó 10 
minutilllos nos hablaremos durante la carrera!!
 
Salida a las 5am
 con cerca de 200 corredores y buen ambientillo. La tarde anterior como 
sí nada charlando con un tal Bruno Bunod de la vida...y ahora ya listo 
para encarar el primer sector hasta el Balneario de Panticosa. 
Territorio bien conocido con un primer ascenso ya interesante buscando 
el collado de Yenefrito y el ibón de Catieras. Llegando al ibón 
disfrutamos del amanecer y de un día completamente despejado para 
disfrutar de un carrerón, que puede consideres la antítesis del Eiger 
Ultra Trail...terreno técnico, ausencia de sendas, dificultad para 
correr constante y trazado muy muy montañero...
 
Así nos vemos 
collado arriba collado abajo buscando los ibones de Brazatos para 
enganchar la GR rumbo a los ibones Perforaos y el desvío hacia el 
collado de Xuan e ibones de Lavaza. Y todo esto en los primeros 25 km y 
sin contar con el descenso hasta el Balneario que ya pone a prueba las 
piernas en una bajada larga y mantenida. Espectacular los pasos de 
collados y el paisaje en general, por más que resulte familiar. Me 
encuentro con voluntarios conocidos de Panticosa que me recuerdan el por
 qué estar aquí es tan especial, y es que un poco Panticuto me 
considero!! A pesar de parar poco, rozo las 6 horas para alcanzar el 
Balneario, y estoy a mitad de clasificación...a más de uno este sector 
se le hizo eterno...y más todavía cuanto tienes frente a ti como un 
espectador más el Garmo Negro, esperando a que le visites en el segundo 
tramo de la carrera.
 
Avituallamiento del Balneario con ambiente y
 con la familiar de supporters!! Hasta Roche recibe la ayuda de los 
Vázquez mientras intenta recomponer un poco su tobillo maltrecho...mala 
pinta. Comemos y recuperamos algo de fuerzas antes de tirar rumbo al 
Garmo. Otro clásico que conocemos bien pero que no no por eso se va a 
hacer menos duro. Subida a plomo buscando la línea más directa. 
Aprovecho los arroyos en altura para hidratarme a tope porque el calor 
pega de lo lindo, y pole pole rumbo al collado para encarar el tramo 
final. Notas de gaita resuenan en la cumbre...una pasada de no ser 
porque Roche y Jorge, un amiguete gallego, tienen que poner fin a la 
carrera. Tomada la decisión, se que de nuevo me toca una aventurilla en 
solitario, así que nada, me pongo camino hacia el refugio de Bachimaña. 
Tramo que no conocía del todo y donde tengo que andar un tanto atento a 
la señalización de carrera. Siempre en moderado descenso buscando una 
larga diagonal que nos pone en el tramo final de la cuesta del 
Fraile...unos minutos más y ya estoy en el refugio. 
 
El tramo 
siguiente más que conocido, uniendo a través del GR los refugios de 
Bachimaña y Respomuso a través del collado de Tebarray y pasando por los
 ibones Azules. Me cruzo con Jesús de Panticosa que también esta 
colaborando como guía voluntario, y me llevo unos cuantos ánimos para 
tirar pa'rriba. Alcanzo Tebarray con buenas piernas y tras el descenso 
algo delicado por el collado voy disfrutando de la tarde rumbo a 
Respomuso. Este tramo muy corredor y con unas vistas espectaculares. 
Como siempre mucho ambiente en Respomuso y un buen avituallamiento donde
 recargar pilas antes de cruzar la presa rumbo al collado de Musales, el
 segundo tramo inédito para mi. Aquí ya voy solo y los cerca de 600 m de
 desnivel se me pasan bastante rápido entreteniéndome en cualquier cosa y
 tratando de mantener un ritmo de subida constante. Alcanzo el collado y
 de nuevo voluntarios conocidos del valle. Me uno con Manuel, otro 
corredor que según descubro es todo un veterano en este mundo del trail,
 y comenzamos el descenso hacia La Sarra. Me mantengo conservador porque
 hace rato ya he comenzado a notar alguna sobrecarga en la rodilla y se 
que la tendinitis puede aflorar en cualquier momento. Aún con todo, 
procuro llevar un trote suave y agradezco alcanzar Ibonciecho y su pista
 forestal, aunque la disfruto por poco rato porque el descenso 
constantemente busca atajos con los senderos que han habilitado para 
bici y senderismo. Aquí me adelanto a Manuel y tiro a mi ritmo buscando 
La Sarra, que alcanzo recién anochecido y con la sorpresa de encontrarme
 a todo un clan panticuto animándome, con Irene y Manolo a la cabeza. Y 
esta vez Manolo desde las tripas de la carrera porque está colaborando 
como voluntario. Gracias a Susana, Javi, Pablo, Conchita, Isabel, Carlos
 y alguno más que igual me dejo por los ánimos!!!
 
Parada 
tranquila disfrutando de la familia y amigos, y cambio de zapatillas 
para resetear un poco las fuerzas y tirar rumbo al collado de la 
Foratata, el último coco de la carrera. Son cerca de 800 m de desnivel, 
pero con un trazado recto recto recto...a plomo. Yo a ratos me veo 
haciendo zetas estilo ski de travesía y sólo confio en no verme haciendo
 vueltas maria con las zapatillas puestas...
 
En la subida me 
junto de nuevo con Manuel y algún corredor más que nos siguen, y los 
ratos de charla cuando la pendiente deja respirar hacen que la súbdita 
se haga más amena. La noche espectacular, casi tanto como el regalito de
 alcanzar el supuesto collado y ver que el punto de control está justo 
en frente, separados por una hondonada que toca baja y remontar...pero 
ya estoy arriba y casi huelo la parrilla que se están preparando los 
voluntarios!!
 
Fuerzas justitas pero ánimos renovados porque 
Sallent ya está cerca. Tramo de descenso buscando Formigal urbanización y
 la carretera de subida a La Sarra...las ganas de correr ya flaquean y 
alcanzo Sallent andando y con la mente puesta en el último escollo que 
conozco de memoria. Genial recibimiento en Sallent de un grupo de niños y
 punto de control donde descansó lo justo para no perder comba y enfocar
 el último sector. 
 
A la altura de Lanuza cogemos el desvío 
hacia el mirador de Sierra Plana. Última subida que se ceba con nuestras
 fuerzas porque el ritmo que llevamos por momento es digno de Semana 
Santa. Por suerte ahí están un par de voluntarios desde el mirador a 
grito pelao mandando ánimos, así que no queda otra que apretar y llegar 
hasta ellos para echarnos unas risas y picar un poco de chocolate y 
galletitas saladas.
 
Ahora si, ya estamos en casa. Sólo queda 
alcanzar el collado de la punta Cucuraza y coger el bosque en descenso 
ya continuo hasta Panticosa. Este tramo lo realizo a solas con el 
frontal, y aunque nunca había estado por aquí de noche, me resulta tan 
familiar que ganas me dan de apagar el frontal, pero entre piedras y 
raíces me puedo juegan una gracia de fin de fiesta.
 
Otra vez de 
madrugada, y otra vez incombustibles Irene y Manolo esperándome en línea
 de meta...cerca de 22 horas y media, y una primera edición del trail 
que ahora si comienza a saber a gloria.

sábado, 22 de agosto de 2015

Sin Rumbo en Zona Zero (por Jacobo)

http://www.bttpirineo.com/es

Viernes 21 de Agosto de 2015.

Marcos y Jacobo

Tras un largo y caluroso verano currando, podemos escaparnos a probar las magnificas rutas que la gente de Zona Zero está preparando por la zona del Sobrarbe. ya mas de 30 rutas perfectamente señalizadas, graduadas y preparadas para una ciclabilidad aceptable y segura, teniendo en cuenta que son principalmente rutas de Enduro... osea... difíciles.

Selecciona Marcos (que lleva varias en secreto...) la ruta 001 "PUMARIELLO Y AS CAMBRAS"

Ruta graduada como Dificil (Roja), cortita (16km) y con un desnivel de casi 600 metros acumulados... osea... muy explosiva.
Aconsejados por Martín, un fiera Argentino-Sobrarbense, nos recomienda emplear la "variante" en el ascenso a Pumariello para no tener que andar al aldo de la bici por una dura y penosa subida. Dicha variante está perfectamente señalada, tanto en su inicio como a lo largo de todo el recorrido.

Como somos así de estupendos a la ruta le añadimos los km de ir y volver desde Boltaña (donde dormimos) a L´Ainsa (donde empieza), comiendonos 16 estupendo kilómetros de regalo (8+8). A la ida estupendos para calentar... a la vuelta... una jodienda, y eso que evitamos volver por otra rutita endurera que une ambas poblaciones.
Alternamos constantemente Pista y Sendero

Salvados esos km iniciales, partimos del polideportivo de L´Ainsa, suave ascenso por carretera hasta meternos en un barranco seco y posteriormente tomar contacto con nuestras primeras margas (esas curiosas formaciones de arena grisácea que encontramos por todo el prepirineo)
Desde allí, fuerte ascenso por bosque combinando pista y sendero, hasta el alto de Pumariello con espectaculares vistas del embalse de Mediano. Vertiginoso descenso (nosotros parte a pie) muy muy bien acondicionado, sin raices, ramas ni sustos gordos mas allá de los que han querido preservar para otorgarle siempre ese caracter endurero. Pocos escalones en esta zona.
Senderos limpios y 90% ciclables de ascenso
Retomamos posteriormente la subida hasta el Corral de Raso, donde reponemos fuerzas y bajamos hasta Banaston, curiosa y bonita aldea donde parecía acabar la juerga, pero que guardaba una sorpresita, pues a la salida del pueblo la ruta te desvia por una imponente marga para bajas a lo mas profundo de un barranco y remontar hasta Usana, otra aldeita con mucho encanto y un bonita prensa de uva expuesta en la calle (por cierto, con fuente para reponer líquidos). Desde alli ya suave camino hasta L´Ainsa... aunque a nosotros nos queda una penosa vuelta a Boltaña (por el llano eso, si... no nos quedaron ganas de mas rampas...)

Ruta muy recomendable para tomar contacto con la zona y desde luego... primera de muuuuuchas que haremos...

Aunque como dice Martín, somos mas de "Pistarracas infernales"...



Alto de Pumariello. Vistas del Embalse de Mediano




A la salida de Banaston... te espera este bajadón





viernes, 31 de julio de 2015

Garmo Negro - Algas - Argualas. (por Jacobo)

25 de Julio de 2015. Juaneras y Jacobo

6:00, Salimos de Zaragoza.
8:00, Balneario de Panticosa.
8:10, salimos desde la mítica Casa de Piedra hacia el Garmo. Con Botas, todo "old school", nada de zapatillas...

A priori uno de los tresmiles mas accesibles, pero no debe menospreciarse , ya que el desnivel a salvar solo con ascender a un pico se acerca a los 1500m

Típica y agradable subida inicial por bosque. Unos 400m de desnivel. A velocidad Juaneras... con la lengua fuera.
Típica silueta del Garmo Negro con a aguja de Pondiellos "falsamente" sobresaliendo

Llegamos a la Mallata baja y encontramos el desvio hacia los Ibones de Ordicuso y otro hacia el Argualas.
a partir de ese punto se despeja el camino y va ascendiendo loma a loma sin descanso hasta llegar la base del circo que forman esta colección de colosos. El Garmo, siempre imponente, con esa delicada aguja de pondiellos que aparentemente  supera en altura a la auténtica cima y que le da ese perfil tan característico.
Desde la Mallata Alta no podemos ver el Balneario, pero así es mas bonito

Subida algo penosa, a pesar de hacerlo por la senda de verano,  con unos primeros tramos de rocas enormes y en equilibrio, luego un pedregal que cruza bajo el mismisimo garmo y tras el falso collado decidimos ascender por la infernal glera que lleva a la cima. Resbalones, caidas... y cada dos pasos arrepintiendome de no haber forzado al mi liebre (Juaneras) a ir hasta el collado auténtico y ascendido por la cresta.
Cima. Yo... 2:50. Juan lleva 10 o 15 min esperándome.
Mucho "skyrunner" por aqui arriba, curioso siendo el fin de semana del Trail Aneto-Posets...
Reponemos algo de liquido y energia y continuamos el camino.
Cima. Aqui se ve claramente como a aguja es mas baja que la verdadera cima. 


Los infiernos desde el Garmo. Si no pones esta foto, es como no haber subido
La quedada original por WhatsApp decía..."venga, pues nos hacemos un Gramo -Argualas...", pero siempre confié en que Juaneras no se acordase.
No solo no era así, sino que bajando los primeros metros del pedregal infernal nos encontramos unos madrileños coleccionistas de tresmiles que nos preguntaron..."¿Para ir al Algas - Argualas?"... Cachis... ahora tenemos que ir...
Cresteando
Algas facil, directo y sin riesgos excesivos. Un pequeña trepada. Desde elli si que se aprecia la penosa ascension final al Garmo con detalle.
Argualas algo mas delicado, para pocas tonterias, pero sin grandes pasos delicados. Yo, cansado y algo acojonado, me quedo a 40 metros de la cima un poco bloqueado en la cresta. Decido esperar a que baje Juan. No soy muy agil y ya llevo buena carga en las piernas, así que prefiero dejarlo para otra ocasión.
Argualas. Garmo a su espalda cerrando el circo e Infiernos asomando detras
Juaneras asciende sin problemas y emprendemos la bajada.

Pedazo de actividad que en total nos lleva unas 7 horas, unos 1650 metros de desnivel, una buena introduccion al mundo de las crestas sin asumir grandes riesgos y con una meteo excepcional. Aún nos permitimos asistir a una pobre "neska" que se había dislocado el dedo meñique de la mano izquierda y se lo apañamos e inmovilizamos.

Juaneras, como siempre, inagotable.

Bajando aún tocamos neveros a pesar del abrasador verano.

Juaneras y Yo en la "íntimidad" de la cima del Garmo



miércoles, 10 de junio de 2015

Sin Rumbo Raid...en un RAID!!!! (por Rober)


Campeonato España Raid Aventura - VI Trofeo Peña Guara
30-31/mayo/2015
Integrantes Sin Rumbo: Noé, Adrián y Rober

-------------------





Nuestros "followers" (se cuentan a cientos!) seguramente habrán pensado que hay algún tipo de error tipográfico en la entrada de esta crónica...pero no!!! Los Sin Rumbo han participado en un raid!! Lo que en su día motivó el nombre del clan, poco a poco se ha ido convirtiendo en una auténtica coña, puesto que daba la sensación que habíamos desarrollado algún tipo de alergía a participar en un raid...
Pero ahí está Capi Roche metiendo caña y sufriendo nuestros vaivenes, pero finalmente en la noche previa al raid nos encontramos Adrián y yo esperando el AVE de las 11 de la noche en la estación de Zaragoza para recoger a nuestro atleta más internacional...vamos Noé!!! Un jodido crack volando desde la Galia para meter caña por tierras de Riglos.
Los preámbulos al más puro estilo Sin Rumbo...Adrián tocado de una rodilla, Noé con la espalda maltrecha después de haber entrenado este invierno en ski de travesía como si no hubiese un mañana, y yo en buena forma pero sin apenas dormir en los días previos. De camino a Riglos, ningún tipo de acuerdo en como afrontar las etapas del raid. Los intentos de Adrián de profesionalizarnos y meter un mínimo de rigor son vanos...
Noche de pocas horas de sueño en el refugio de Riglos y a eso de las 6.30 de la mañana ya estamos organizando la batalla. Ambientazo y un buen montón de equipos, una fortuna en bicis 29" y un catálogo infinito de furgonetas.
A las 9am comienza la fiesta, con un primer sector de trekking de unos 12k y 600m+. Adrián y yo nos ponemos en marcha rumbo a La Peña Estación, donde está el punto de transición. Como era de prever, lo primero es remontar el barranco que separa los mallos del mallo colorao, buscando la zona del mirador de Espinabla. Pendiente fuerte y aguantando las ganas a apretar pero vamos todos a fila de a uno. Superado el desnivel fuerte, comienza ya la aventura, empezando los diferentes equipos a coger distancia y estategias distintas. El trazado bastante intuitivo, pero aún con todo nos las apañamos para intentar un par de "sin rumbadas" que nos sitúan en tierra de nadie atajando por donde ni los conejos pasan. El trayecto mayoritariamente por pista y terreno muy corredor, así que alcanzamos La Peña con pleno de balizas y listos para empezar a dar pedales.
Segundo sector de bici, con más de 30k y un desnivel próximo a los 1200 m+, así que comienzan las hostilidades. Trazado muy chulo comenzando en dirección a Anzánigo y con la ribera del Gállego a la vista, para después adentrarnos en territorio de las sierras de Centenero y Santa Isabel, con el barranco de Triste para acompañarnos en el cierre de una circular con base en La Peña. Este tramo lo hago con Noé, el hombre fuerte del equipo en bici. Hay buena sintonía, y ni siquiera el perder la tuerca del portamapas a las primeras de cambio nos quita el buen rollo. Desde entonces, Noé marca la orientación y yo intento mantenerme enchufado con el plano metido en el culotte hasta que el sudor lo deja inservible. La estrategia funciona, y salvo pequeños despistes vamos conectando balizas a buen ritmo y disfrutando de la ruta. Ciclabilidad total del trazado, con cruces de arroyos, tramos de pedrera, descensos cortos y algún sector de enlace por carretera sin tráfico para darle ritmo a las piernas. Volvemos a hacer pleno y ahora solo toca disfrutar del descenso a La Peña...pero aquí nos encontramos con un sendero de cabras que pone a prueba nuestra paciencia, intentando no perder ritmo a pesar de tener que poner pie a tierra en buena parte del sendero y llegar a cuestionarnos si habíamos elegido el camino correcto (después confirmarmos que habíamos acertado). Aún con todo, paisaje muy chulo, con el barranco de Triste a nuestros pies y el embalse de La Peña queriéndose intuir al fondo. Salvamos el tramo técnico con una vuelta de campana mía queriendo completar un tramo de descenso, y acabo en el punto de transición con el disco de la rueda trasera doblado por el golpe de alguna piedra.
Tercer sector y toca darle al remo. Ahí dejo a los Roche, y aprovecho para coger fuerzas y comer con un sol de justicia que anuncia alguna insolación que otra. Estos dos capullos no me dan tregua y apenas estoy comenzando la digestión cuando me los encuentro de vuelta y con ganas de afrontar el cuarto sector de trekking.
Cuarto sector y seguimos con pleno de balizas y buenas sensaciones, pero ahora ya toca meter más caña con una casi media maratón con cerca de 1000m+ y una ferrata entre medias. Salimos Adrián y yo, con un ritmo suave pero mantenido, intentando que las subidas no nos dejen parados y sin venirnos arriba en los tramos de llaneo. Seguimos localizando balizas sin mayores problemas, con una primera parte del sector sin problemas de orientación. En el entorno de la ferrata, tiempo para meter un poco de alegría en una subida corta pero exigente que nos pone rumbo a una zona de senderos donde mis isquios comienzan a quejarse. Intento no perder demasiado ritmo y avanzar en modo suave para dar tiempo a ver si recupero sensaciones, mientras me recuerdo beber porque el calor aprieta pero bien. La acumulación de km ya se nota pero consigo defenderme con el Roche a la cabeza iniciando la ferrata. La disfruto procurando no tirar de piernas para no ganarme una subida de isquios o de gemelos en mitad de la pared, y de premio me gano un descenso de enduro para volver a la pista rumbo a Riglos. Ahora toca correr y aunque el ritmo no es muy alegre, completamos los 10k hasta Murillo de Gállego con otro pleno de balizas y el piloto de la reserva encendido en mi caso.
Ya tenemos la tarde encima y toca el quinto sector de BTT. Aquí cogemos noche seguro y en vista a mi estado muscular, les toca a los Roche dar el callo. Mientras los despido, lucho por encontrar una postura en la que no se me contracture algún músculo. Finalmente me quedo como un trapo tirado en la esterilla, procurando coger un poco de fuelle para lo que pueda venir. Cae la noche en Murillo, y el ambiente no decae, con un continuo llegar y salir de corredores. Me cepillo unas sardinas y un poco de pasta con la silueta de los Mallos de fondo, y aunque intento estirar un poco las piernas, finalmente opto por lo más sensato que es procurar dormir un poco en la furgo. Así me pillan los Roche cuando regresan rozando la madrugada. No debo tener muy buena pinta porque directamente me descartan para el último sector de orientación urbana y paso de cuerdas. La apuesta es clara...me tengo que recuperar para mañana. La bici no defrauda y el tramo nocturno hace mella; Noé viene con alguna molestia en la espalda y la mezcla de esfuerzo y cansancio deja muy poco hueco para bromas.
Son cerca de las 2 am cuando acabamos la última sección, con una sección de orientación urbana y el paso de cuerdas que, en lugar de una actividad chula para romper un poco con la monotonía del correr y la bici, ha supuesto un dolor de huevos porque se ha demorado mucho más de lo esperable. Con la luz de reserva encendida, y rozando el tiempo oficial de corte del primer día, nos ponemos rumbo a Riglos para pillar la cama. Cerca de 15 horas de actividad que han dado para un poco de todo, desde las clásicas discusiones hasta alguna que otra risa que como siempre aporta el mejor de los combustibles para afrontar este tipo de aventuras. Los tres no tenemos pinta de irnos de fiesta, y yo especialmente estoy muscularmente acartonado, así que confio en el poder de la ducha y unas horas de sueño.
Las 7am y de nuevo en pie. Desayuno de equipo con caras un poco largas y conversación escasa...la gestión del cansancio es sin duda una clave crítica en este tipo de pruebas. Finalmente salimos Noé y yo en la primera sección de orientación urbana más las pruebas especiales de escalada y tiro láser. Optamos por hacer estas pruebas nada más comenzar, buscando un poco de estrategia y evitar posible tapones de gente al final de la orientación. Noé hace de tripas corazón y saca adelanta un 5º grado de escalada con el desayuno todavía en la boca. De ahí al tiro láser donde nuestra puntería es nefasta y tenemos que ir a por la baliza de penalización antes de comenzar el sector de orientación donde funcionamos bien y con algunos tramos de carrera a 4,5´/km...parece que las piernas aguantan! Hacemos pleno de balizas y los Roche cogen la bici para el penúltimo sector del raid, un recorrido de algo más de 20 km donde la velocidad va a ser fundamental para disponer de tiempo suficiente para el tramo final de carrera. Al final, recibo a los dos fieras de vuelta a pedales con el tiempo en los talones, y es que apenas tenemos 1 h para la sección última a pie, donde básicamente el recorrido supone dar la vuelta a los mallos, con un desnivel de unos 600m+. Salimos Adrián y yo, tras comprobar que tengo piernas para correr, y dejamos que Noé disfrute ya del merecido descanso. El trazado es exigente, con una primera subida a plomo para ganar todo el desnivel y comenzar el rodeo a los mallos. Optamos por el ascenso por el mismo barranco por el que comenzamos el raid, no sin discusión de por medio. De nuevo el cocktail de ganas, presión competitiva, cansancio, tiempo ajustado y demás sensaciones que se viven en una prueba de este tipo puede resultar indigesto si no se hace una buena lectura de los momentos, del ánimo de cada uno y del cuidado del propio concepto de equipo y conexión de los participantes.
Tiramos para arriba intentando coger un buen ritmo; conocemos la zona y sabemos que el tiempo va a estar muy justo. No fallamos en las primeras dos balizas, pero cometemos un pequeño despiste que nos lima unos minutos para coger el sendero hacia la visera, donde está la tercera baliza. Ya solo nos queda una, pero el reloj hace tic tac con cada vez más fuerza. Tenemos la opción de tirar a por la última, pasar de ella y cerrar el descenso por la circular, o tirar por el mismo camino por que hemos venido. Yo opto por esta última alternativa, porque no veo claro el poder coger la cuarta baliza y se que el descenso por la otra parte de la ruta es de piedra muy suelta, complicado para bajar fuerte o con riesgo fuerte de torcedura o caída. Adrián quiere tirar a por la baliza, y básicamente ve la opción opuesta a la mía, pero yo no creo en entrar en tiempo y me planteo como prioridad no penalizar con el tiempo. Escogemos mi alternativa y hacemos un descenso a auténtico ritmo de carrera, de los que solo se pueden hacer cuando te has jodido a entrenar horas y horas de trail, y que te pone la sonrisa en la boca. Picamos en el control con un par de minutos de margen, y lo disfruto como un éxito. Las primeras valoraciones hacen que nos olvidemos de darnos un jodido abrazo porque acabamos de terminar el raid...otro año que perdemos el premio al equipo más emotivo!!!!
Al cruzar la línea de meta, en cuestión de minutos ya vuelve nuestra vida, solo nos regalamos un plato de pasta y unas albóndigas antes de comenzar el regreso a casa para ver a los mini SinRumbo y susurrarles que, una vez más, sus papás no traen medalla, que han cometido fallos de estrategia, que han sufrido otra pájara, pero que lo han vuelto a dar todo, y cuando se da todo, quien no se sienta ganador es que tiene puesto el listón unos centímetros más alto de lo que debiera...

  

 

lunes, 4 de mayo de 2015

Planeando... (por jacobo)

Los astros se alinean una vez cada X tiempo y se hace posible coincidir para salir juntos.
Este domingo 3 de mayo fué posible y sorprendentemente Adrian y Yo pudimos salir en bici... Ya vale de salidas en solitario, ya vale de ir hablando solo, ya vale de cantarte canciones mientras vas subiendo para amenizarte el rato y ya vale de selfies...
Subida a la Plana de Cuarte aprovechando múltiples sendetas y trialeras que conocen estos runners... la mayor parte ciclables sin incidencias.
Trialeras para subir, trialeras para bajar, trialeras para ir a por otras trialeras...
Día algo técnico y entretenido, con una subida final al alto de la muela (donde yo me apeo) y una dura vuelta en solitario a Zaragoza para Adrian, por no perder la costumbre.

Os pongo unas fotillos del dia.
PD: No es que me quiera mucho a mi mismo (que lo hago), es que la cámara la llevaba Adrian...