martes, 4 de agosto de 2020

RUTA CIRCULAR A LA FOZ DE LUMBIER. 15 de julio 2020


La Foz de Lumbier es una espectacular garganta que el río Irati ha ido formando en la sierra navarra de Leyre. En 1911 
se construyó una línea de tren que unía Sangüesa y Pamplona y que la recorría en su totalidad. Ahora,  abandonada y desmantelada desde los años cincuenta, constituye una bonita vía verde que permite adentrarse cómodamente en este desfiladero y admirarlo desde su interior.
Para visitarla deberemos llegar primero a la localidad navarra de Lumbier. Al llegar al pueblo, seguiremos las indicaciones unos dos kilómetros más hasta dejar el coche en el parking de la Foz. En él encontraremos una caseta en la que nos darán información y en la que además se pueden alquilar prismáticos, imprescindibles si queremos ver bien a las aves que nos esperan. 
Una vez estemos listos tendremos dos opciones; entrar directamente en el desfiladero o  seguir un sendero local (SL NA-113) que nos llevará a dar un rodeo por la sierra de Leyre antes de meternos en la Foz por la boca sur. Si el día no es muy caluroso, yo recomendaría la segunda alternativa,  puesto que a cambio de un poco más de esfuerzo hará que el día sea más completo y entretenido.




Decididos pues a hacer la ruta completa, empezaremos en un cartel con un mapa de la zona y el perfil de nuestra excursión. La primera parte asciende poco a poco a la sierra por una zona de matorral. Las vistas de la zona de Sangüesa y la sierra de Sos del Rey Católico nos animarán en este tramo. Tras llegar a un cruce de caminos empezaremos a descender hacia el río por un terreno más entretenido en el que podremos ver todo tipo de especies arbustivas, algunas de ellas en flor a estas alturas del verano.
Una vez abajo seguiremos la pista en la que se apoyaban las vías del tren hacia la entrada sur a la garganta. Antes, merecerá la pena desviarnos del camino y acceder por un sendero algo aéreo  hasta el Puente del Diablo, destruido durante la Guerra de la Independencia y que se asoma al abismo del río sin poder cruzarlo. Sobra decir que habrá que tener controlados a los más pequeños en esta zona tan expuesta. 




Para entrar en la Foz deberemos pasar por un inquietante y oscuro túnel de unos 150 metros, ideal para dar un susto a más de uno y echar unas risas. Al salir de él descubriremos el espectáculo de la Foz de Lumbier desde su interior; un mundo vertical en el que los buitres son los reyes, mostrándose en todo su esplendor en sus atalayas de roca. Agradeceremos mucho llevar unos buenos prismáticos para poder ver con todo detalle a estos espectaculares animales y descubrir, con un poco de atención, a chovas, 
alimoches, aviones, vencejos y otras tantas aves que también son habituales en estos roquedos.
Saldremos finalmente de la garganta por el túnel de la boca norte, que nos llevará en pocos metros al inicio de esta ruta que es seguro que no decepcionará a nadie.
 




Longitud: 5,7 kms.
Duración: 2 horas.
Desnivel positivo acumulado: 175 metros.
Dificultades: El único tramo peligroso es el acceso al Puente del Diablo, que además es optativo ya que se desvía de la ruta principal.
Recomendado a: niños de 6 años en adelante.
Vegetación: Matorral mediterráneo, encina, boj... Ruta soleada en su mayor parte. 



lunes, 27 de julio de 2020

ERMITA DE MUSKILDA (OCHAGAVÍA). 13 DE JULIO 2020.


La ermita de Nuestra Señora de Muskilda es una de las más populares de Navarra, no solo por su belleza y su privilegiada situación en lo alto de un monte, sino porque además es el escenario de una popular romería cada 8 de septiembre en la que los mozos de Ochagavía danzan según la tradición dirigidos por uno de ellos; el Bobo. No es de extrañar pues que este santuario sea uno de los santos y señas del valle de Salazar.




La excursión nace del mismo pueblo de Ochagavía, concretamente en la parte trasera de la Iglesia. En seguida localizaremos unos carteles que nos indicarán el sendero local NA-65, una ruta circular que atraviesa un precioso bosque de hayas y abetos antes de llegar a la ermita. Se trata de una ruta interpretativa en la que encontraremos carteles explicativos a lo largo del recorrido. Aunque hay algún tramo algo más pito, el desnivel es asumible y el camino no tiene dificultades especiales. 




Merece la pena esperar hasta llegar a la ermita para desenvolver el bocata, ya que en sus alrededores hay un bonito y sombreado merendero. También podremos visitar un búnker de ametralladora, vestigio de la famosa línea P que recorre todo el Pirineo y que mandó construir Franco para defender al país de un posible ataque desde Francia. 





La bajada desde Muskilda hasta Ochagavía, más directa y empinada, transita por un bonito bosque en el que predomina el roble. Las vistas del pueblo desde este sendero serán la guinda final a esta bonita excursión.

Longitud: 7 kms
Desnivel acumulado positivo: 325 mts
Duración: unas 4 horas yendo con calma.
Vegetación: Un poco de todo: robles, hayas, abetos, bojes y algún pinar.
Dificultades y precauciones: Muy bien señalizado. Únicamente habrá que consultar bien el tiempo. En esta zona puede cambiar rápidamente. 
Recomendado: a niños a partir de 6 años. No apto para carritos pero si para mochilas portabebés.


sábado, 11 de julio de 2020

CIRCULAR EMBALSE DE LLAUSET-REFUGIO DEL CAP DE LLAUSET-COLL D´ANGLIÓS (9 y 10 de Julio 2020)



Ruta de alta montaña que se mantiene durante todo su recorrido entre los 2200 y 2500 metros de altura. Es imprescindible por tanto una forma física aceptable, una buena planificación y cierta experiencia. Se puede hacer con niños siempre que estén lo suficientemente motivados y acostumbrados a andar por la montaña.

Pista de acceso al embalse de Llauset


Rodeando el embalse

Partimos desde el embalse de Llauset (2200 metros), al que accederemos por una pista de unos 10 kms que empieza en el pueblo ribagorzano de Aneto. A día de hoy la pista está en muy buen estado, permitiendo el paso de casi cualquier coche.
Rodearemos el embalse por su vertiente orográfica izquierda, con algún paso asegurado por un pasamanos para luego afrontar el desnivel que nos separa del refugio de Botornás (no guardado) y el ibón del mismo nombre. El entorno es espectacular y a poco que nos fijemos disfrutaremos de la fauna característica del prado alpino; marmotas, sarrios o aves como los colirrojos, las collalbas o algún roquero. Tampoco se aburrirán los amantes de las flores, ya que a estas alturas del año la montaña es un auténtico vergel.

¿Falta alguna flor?



Refugio de Botornás...

...con sus indicaciones COVID-19

Rodearemos también el ibón de Botornás por su vertiente izquierda y en seguida veremos la llamativa estructura metálica del moderno refugio del Cap de Llauset (2425 metros), al que llegaremos en unos minutos subiendo por el barranco. Aunque la ruta se puede hacer en una sola jornada, nosotros decidimos tomárnoslo con calma y aprovechar para dormir en el refugio. Su estética rompedora con lo que hasta ahora se estilaba en la cordillera no dejará a nadie indiferente.  

La experiencia de pernoctar en uno de estos establecimientos fue, como suele ser habitual, muy grata. Tras una cena digna de la mejor abuela y un ambiente muy acogedor, en seguida olvidamos las incomodidades de las inevitables medidas que también aquí hay que adoptar para prevenir el coronavirus.

Refugio del Cap de Llauset



Tras descansar y coger fuerzas, al día siguiente reanudaremos la excursión caminando hacia el este, en dirección al evidente collado dels Estanyets (2524 metros). El premio de franquearlo será la vista del precioso paisaje del valle de Angliós, en el que se suceden varios ibones de aguas cristalinas.  Con el fondo de los picos leridanos de Aigüestortes iremos dejando atrás los lagos a medida que descendamos entre bloques de granito que pondrán a prueba nuestras rodillas. 

Estany Cap de Llauset

Refugio y al fondo el pico Vallibierna

Collada dels Estanyets


Antes de llegar hasta el refugio libre de Angliós, que veremos durante gran parte de la bajada, nos desviaremos en un cartel indicativo hacia el suroeste para subir  por un sendero bastante empinado al Coll d´Angliós (2438 metros), la última dificultad del día.  El esfuerzo será intenso pero corto, ya que en media hora llegaremos arriba. Las vistas del embalse de Llauset nos animarán  para afrontar la última parte de la ruta, ya en bajada, hasta los coches.



Estany del Mig y cabaña de Angliós


Subiendo al collado de Angliós

Collado de Angliós

Bajada al embalse de Llauset

La totalidad del recorrido coincide con la GR-11 y sus variantes al puerto de Salenques primero y luego al enlace con el Coll d´Angliós. Esta ruta está diseñada para realizarla en verano, en invierno el acceso al refugio del Cap de Llauset no es nada recomendable por este itinerario, muy expuesto a la caída de aludes.

Longitud: 9,38 kms
Duración: entre 4 y 5 horas para los adultos. Posibilidad de hacerlo en dos jornadas pernoctando en el refugio Cap de Llauset (reservando antes).
Desnivel positivo acumulado: 587 metros.
Dificultad: Alta montaña. Terreno exigente, con bloques de roca y camino incómodo en varios tramos. Importante llevar agua, comida, mapa, calzado adecuado, y prever posibles cambios meteorológicos.
Vegetación: Prado alpino.
Edad recomendada: Asequible para niños motivados y con experiencia a partir de 7-8 años. 


domingo, 5 de julio de 2020

BTT por Pirineos Alto Gállego. El Verde (por Jacobo)

Pirineo es lo que apetece a estas alturas de verano. Las rutas propuestas por bttpiri neosaltogallego.com por todo el valle de Tena suponen una excelente opción. Adrián, Rober, Gonzalo, Pablo y yo nos lanzamos a probar la ruta, etiquetada como muy difícil, de El Verde.
Tras un breve recorrido por carretera, nos adentramos en el valle de la Ripera. Con un buen primer calentón, el valle discurre luego más suavemente hasta  la cascada de Tendeñera, donde empieza un durísimo ascenso hasta el refugio del verde. Las últimas rampas hasta el collado,  muy difíciles de ciclar, obligan a realizar algún pequeño porteo... Las piernas suman casi 1000m de desnivel ya, así a cuchillo. No sin dificultades bajamos hasta el ibon de Sabocos y de nuevo remontamos por la proximidad de las pistas de la estación y posteriormente por las mismas pistas hasta el ibon de los Asnos... (de regalo) ... Sumando algún metrillo más y completando los más de 1200 de desnivel positivo. Algún osado hasta propuso bajar desde allí a Hoz de Jaca y remontar luego por carretera hasta Panticosa. Rápidamente tuvo que abandonar su idea, no se si por hacerse consciente de lo que suponía o por alguna mirada de odio que notó sobre su nuca.
Tras un breve parón para refrescarnos en el propio ibon, iniciamos el descenso combinando pistas de esquí con caminos de servicio y hasta senderos improvisados... Siempre guiados por Rober, el panticuto de adopción del grupo.

Ruta dura, como bien adelantaba la reseña. Momentos técnicamente delicados tanto en la subida como en la bajada, aunque, en parte, la nuestra ha sido improvisada, añadiendo algoas de sendero y fuera de pistas a la original.
Nivel paisajistico difícilmente igualable.
Nuestro recorrido sumó apenas 26 km, pero 1215m de desnivel.

Esta ruta es de esas que, cuando uno cree que va bien, te pone en tu sitio.

  • El paisaje hipnótico de Panticosa

Largo valle de la Ripera

Algún porteo se hace necesario llegando al collado

La bajada de regreso al pueblo puede ser más o menos directa, según arte.