jueves, 8 de abril de 2021

PUNTA SUELZA (2975 mts) DESDE URDICETO. VIERNES SANTO 2 DE ABRIL

Accediendo a la canal, escondida a la derecha

Punta Suelza es uno de esos "patitos feos" del Pirineo. Picos que suelen pasar desapercibidos por no ser ni lo suficientemente altos, ni lo suficientemente fáciles (o difíciles), ni estar lo suficientemente accesibles. Pero los montañeros de Gistaín o de Bielsa bien saben que merece la pena subir a su cima, aislada entre grandes macizos, que hacen de esta atalaya un mirador excepcional en todas las direcciones.

El acceso en invierno se suele hacer desde el valle de Bielsa, desviándonos por la pista de Urdiceto poco después de pasar Parzán. A partir de Abril se suele poder subir hasta la central hidroeléctrica, desde donde empezaremos a andar o esquiar, según las condiciones. Eso si, la pista no es apta para cualquier vehículo, y si no que se lo pregunten a mi Caddy, que tocó el suelo en cada baden por el que pasamos...

Al inicio andaremos por la pista, probablemente nevada, hacia el collado de Urdiceto, desde el que podremos ver unas espectaculares vistas de Gistaín y el Posets. Jorge y yo optamos por llevar raquetas en esta parte de la ruta, aunque a primera hora la nieve aún aguantaba dura. 

Central hidroeléctrica, donde dejamos el coche

Collado de Urdiceto

En una hora nos plantamos en el ibón de Urdiceto, aún con su superficie helada, y ya con crampones seguimos hacia el sur ganando altura para entrar en una canal que nos llevaría a un estrecho collado. Este tramo fue el más comprometido, ya que la nieve de la ladera oeste había empezado a reblandecerse con los primeros rayos de sol y amenazaba con soltar algún alud de fusión. Así que pegaditos al otro lado de la canal fuimos ganando altura hasta llegar, tras una fácil trepada, al collado. 

Antes de seguir comemos y nos abrigamos un poco mientras admiramos las vistas que tenemos de La Munia, el Perdido y el valle de Pineta. A nuestros pies, otro ibón; el del Cao, también helado.

Unos esquiadores, más madrugadores que nosotros. Al fondo Posets.

Canal con aludes a punto de caramelo en la cara oeste

Llegando a la cresta

Jorge con el valle de Pineta y el Monte Perdido detrás.

Seguimos por la fácil y estética cresta, vigilando las cornisas y rodeando por el oeste un contrafuerte rocoso que engaña a la vista pues nos tapa la cima principal, a la que se accede sin dificultad por una amplia ladera que está detrás. Hemos tardado unas 3 horas desde el coche y el día, con nubes altas y sin viento, invita a que nos tomemos nuestro tiempo en disfrutar de las amplísimas vistas que tenemos a nuestro alrededor. 

Tramo inicial de la cresta

Con alguna cornisa

Rodeando el resalte rocoso por el oeste

Cima con el Cotiella de fondo

Valle de Pineta


La bajada la realizamos por el mismo camino, teniendo de nuevo cuidado en la canal y calzándonos las raquetas en cuanto llegamos a terreno más o menos llano. Llegamos al coche con una fina lluvia de despedida, contentos tras una gran jornada de montaña. Los dos coincidimos en que el patito feo se había convertido en cisne.


Ibón y refugio de Urdiceto

Longitud: 10,75 kms.
Desnivel acumulado positivo: 1000 metros.
Duración: 5-6 horas (con nieve primavera). 
Dificultades: Según la época del año. En primavera el punto más problemático es la canal de subida a la cresta, por el riesgo de caída de aludes en su cara oeste. Por lo demás no tiene grandes dificultades técnicas, siempre teniendo en cuenta que es una actividad de alta montaña (crampones y piolet imprescindibles).
Track: Pinchando aquí



lunes, 5 de abril de 2021

LA CLASSICISSIMA

La Milán-San Remo o Classicissima es el primero de los cinco "monumentos" de las clásicas de la temporada ciclista, junto con la Vuelta a Flandes, la Paris-Roubaix, la Lieja-Bastoña-Lieja y el giro de Lombardía. Carreras que se han ganado por tradición y prestigio ese título y que normalmente guardan como un tesoro sus trazados año tras año, haciendo emblemáticos sus puertos, cotas o llegadas.

La San Remo es una carrera de 300 kms en la que normalmente no se decide nada hasta los últimos diez, en los que se sube el Poggio, una cota entre urbanizaciones a orillas del Mediterráneo que en cualquier otra prueba pasaría desparecibida. Sin embargo en esta clásica, su subida, y sobre todo su sinuosa bajada, son casi siempre decisivas. Básicamente existen dos opciones; atacar en los últimos metros de la subida y bajar a tumba abierta para llegar a los últimos 3 kms, llanos, con la suficiente ventaja para que no te pillen... o contener los ataques y esprintar en la recta de meta. Alaphilippe, Va Aert o Nibali han ganado esta prueba utilizando la primera estrategia y esprinters como los españoles Freire o Poblet lo han hecho de la segunda manera. Lo que nunca falta es la emoción de esos diez últimos kilómetros de locura, sin duda uno de los momentazos de la temporada. 

Este año no fue una excepción y la carrera se decidió de nuevo en el Poggio, pero ni en la subida ni en la bajada, sino en el último metro antes de desviarse hacia la meta, allí donde todo el mundo coge aire para el esprint final. Jasper Stuyvent, lo que ahora llaman un outsider, atacó por el córner y le robó la cartera a todos los favoritos rodando como una auténtica locomotora y ganando al sprint al único que le alcanzó, el danés Kragh Andersen. ¡Bravo!.




domingo, 4 de abril de 2021

Circular por el pinar de la Barza, Arguis.

 Sencillo y agradable paseo por el pinar de la Barza, con apenas 100m de desnivel y apto para todos los públicos.

Desde el pueblo de Arguis, con bastante prudencia por se una carretera transitada por bicis, subimos hasta cojer el desvío a Bentué del Rasal y tras pasar la zona de Boulder  a pie de carretera, bajo la pared de Bones  nos desviamos por una ancha pista que nos baja a una zona de aparcamiento.

Desde allí se inicia una bonita circular que al principio se acerca al Peiró y posteriormente baja hacia el embalse tras un giro de 180grados, remontando tras un nuevo giro  hasta el aparcamiento.

Unos 5'5km, con apenas 100 m de desnivel, en todo momento metidos en el pinar sin dificultad de ningún tipo y 100% apta para niños.  Protección total de cierzo, pero al ser vertiente norte, prever algún grado menos de los que marque en Arguis.

Dejo track de Calo Bescós en Wikiloc

Primavera, primavera

Excelente mirador de la pared de Bones o Raya d'as Tiñas

Camino protejido por el pinar. Abundante sombra

Cresta hacia el Peiró 

Ruta 100% apta para niños de todas las edades


jueves, 1 de abril de 2021

CIRCULAR A LA SIERRA DE CHÍA... ANTES DE TIEMPO. Lunes Santo 29 de marzo.


Le tenía yo ganas a esta circular desde hacía tiempo; rodear la sierra de Chía desde Plan pasando por el emblemático puerto de Sahún parecía un bonito viaje entre los valles de Gistaín y Benasque. Además tanto ZonaZero como Puro Pirineo, los centros de BTT de ambos valles, han señalizado en los últimos años este recorrido, conscientes del interés que despierta en muchos ciclistas estas rutas de rally.

El único impedimento iba a estar en la época del año en la que nos encontramos. Finales de marzo es quizás demasiado pronto para embarcarse en culotte y zapatillas por encima de los 1900 metros, como bien pude comprobar. Otro día "hard for the body, good for the soul".

A pesar de esa pequeña duda decido salir de la localidad de Plan, que luce espectacular con sus árboles frutales en flor. El primer tramo de la circular es la subida por pista hacia el refugio de Marradetas y el collado de Sahún, si bien antes de llegar a la parte alta habrá que desviarse por un evidente cruce hacia el sur a buscar otro collado más bajo, el de La Cruz, que nos llevará hacia la zona de Seira y Barbaruens por el bonito bosque de la Cazanía. En esta zona mandan los pinos negros, tan característicos del macizo calcáreo en el que nos encontramos. Hacia el oeste, las paredes del pico de las Diez y las Once aún con nieve, cierran el bonito encuadre.






Voy poco a poco rodeando por el sur la sierra de Chía, hasta  meterme de lleno en el valle de Benasque. Hasta ahora he ido siempre por pista pero en este punto existe la opción de añadirle un poco de picante al recorrido y hacer un tramo de sendero. Para ello hay que desviarse del camino principal y subir  por otra pista a la izquierda durante uno o dos kilómetros. En una curva pronunciada veremos el inicio de un evidente sendero marcado con la señal de "Ruta 17" de Puro Pirineo, que será por donde bajaremos. Este tramo, trialero pero muy espectacular,  acabará enlazando con la pista por la que rodábamos, así que es perfectamente evitable para los que no quieran complicarse la vida.



Llego a Chía, el único pueblo del recorrido, y tras atravesarlo por sus empinadas calles me paro en la preciosa iglesia románica que lo corona. Es un sitio ideal para reponer fuerzas y recargar agua. Os aseguro que ambas harán faltan para superar lo que queda. 

Y es que lo que resta de ruta es la guinda del pastel; la subida al collado de Sahún, un puertaco que solo disfrutarán los que estén en buena forma y le gusten las subidas "a lo Tourmalet".  kilómetros de ascenso mantenido con unas vistas espectaculares hacia Benasque y el macizo de las Maladetas que a duras penas compensan el esfuerzo y el cansancio que llevo encima. Por si fuera poco, llegando a la parte alta compruebo que hay más nieve de la que esperaba, y la pista está tapada en muchos tramos... Me toca empujar la burra y caminar sobre la nieve con esas zapatillas ultraligeras, ultraventiladas y ultrafiltrantes que me dejan los pies como dos polos de limón... Menos mal que el día es de los que se encargan; soleado y sin un atisbo de viento. 





¡Por fin el collado!. Un par de sorprendidos senderistas me hacen unas fotos extrañados de ver a un palomo en mallas y bicicleta en este entorno tan invernal.... ¿será porque no conocen a los SinRumbo?. Solo me queda bajar por la pista hasta Plan, que ya hay ganas de bajarse de la bici. De nuevo la nieve me complica un poco la vida, teniendo que aprender sobre la marcha a esquiar sobre dos ruedas en los neveros que me voy encontrando de bajada. 



Pero el esfuerzo y la aventura siempre compensan, y una vez en casa, duchado y con un plato caliente de lentejas en la mesa, solo quedan los buenos recuerdos. ¡Viva la sierra de Chía!.

Longitud: 52,38 kms.
Desnivel positivo acumulado: 1940 metros.
Duración: 5 horas en condiciones normales... sin nieve.
Dificultades: el sendero, que es opcional, es técnico. Por lo demás la única dificultad es la exigencia física.
Más información y track de ZonaZero: Pinchando aquí






miércoles, 24 de marzo de 2021

MORCAT, CRAPAMOTE Y EL INFRAMUNDO. 20 de marzo


Morcat. Solo el nombre ya invoca a la leyenda. Situadas en una atalaya natural desde las ruinas de este pueblo abarcamos el Pirineo, el Sobrarbe y la sierra de Guara. La torre de su iglesia, aún en pie, es visible desde muchos puntos de la comarca y un poco más arriba, en el cerro, los restos de  su torre vigía nos devuelven a la Edad Media, en la que unos pocos soldados defenderían este enclave de los musulmanes y se comunicarían mediante hogueras con las torres de Boltaña y Guaso... 

Diez siglos después por aquí solo pasan los rebaños de animales y los ciclistas de ZonaZero, que si no conocen el pueblo alucinarán con sus ruinas y se preguntarán cómo algo así puede estar en este estado de abandono. El románico aragonés es así, salvaje como su entorno.



Por fin regresaba a Boltaña después del largo cierre provincial y Martín me esperaba con la escopeta, o mejor dicho, la bicicleta, cargada. Solo hacía falta formular la pregunta mágica, aunque fueran ya las 12 del mediodía: -¿Oye...salimos a pedalear?. Claro que si. 

Toca pues comer ligero y salir a las 16 hs con el frontal en la mochila por lo que pueda pasar... porque al final siempre pasa. Martín decide que la tarde pinta bien para un Viaje al Inframundo; una de las rutas estrellas de ZonaZero y por supuesto de las más duras. 

Salimos desde Boltaña y subimos hacia la Cruz del Monte por sendero ("como debe ser") casi desde la misma salida. El objetivo es llegar a Morcat y a la cima de Crapamote, a 1300 metros de altitud. Parece que las fuerzas acompañan, así que no paramos hasta conseguirlo.






Tras disfrutar de las luces de la tarde sobre las montañas de Ordesa y comprobar una vez más que las prendas de Gore protegen pero no abrigan, nos lanzamos por la cresta hacia el sur, en una bajada interminable hacia el valle  donde resisten los pueblos de La Ripa y La Lecina, en este Inframundo tan particular. 

Salimos a la carretera ya de noche y algo ateridos, así que por una vez usamos la cabeza para algo más que llevar el casco y decidimos no completar la ruta por Buil y Puibayeta y a cambio acortar por el sendero de Lardarico, muy "entretenido" con luna nueva.

Como reencuentro no está mal...



Más información y track: https://zonazeropirineos.com/rutabtt/zz-012-viaje-al-inframundo-v-2-1/