martes, 29 de septiembre de 2020

EL CAÑON DEL RÍO VERO EN BTT. 26 de septiembre del 2020


Nos vamos al maravilloso pueblo medieval de Alquézar, en la sierra de Guara, para pedalear siguiendo una ruta compartida por los centros de BTT de Zona Zero y BGuara. Nos moveremos por el Parque Cultural del río Vero, disfrutando de espectaculares vistas y descubriendo a nuestro paso construcciones ancestrales como las neveras, los puentes románicos y si tenemos la motivación suficiente hasta una pintura rupestre. Eso si, cuidado con despistarnos en los descensos, ¡los senderos de Guara no admiten errores!.



Aunque en el track de ZonaZero se empieza desde Asque, al ser un recorrido circular optamos por salir desde Alquézar. Eso implica que debemos afrontar la mayor parte del desnivel de salida, por si acaso veníamos dormidos. Por pistas en buen estado pero en continua subida vamos superando los 650 metros de desnivel que hay hasta el mirador del Mesón de Sevil, donde realizaremos la primera parada técnica para comer algo. A nuestros pies el horizonte de la Hoya de Huesca y del Somontano.




A partir de aquí empezamos poco a poco a perder altura por pistas algo descompuestas pero asequibles. A la izquierda veremos los montes del Sobrarbe y el Turbón, invitándonos a nuevas aventuras, pasaremos por curiosos pozos de nieve y neveras hasta llegar a un desvío que nos indica el Abrigo de Chimiachas. Si nos animamos a dejar las bicis y caminar un rato (aproximadamente 45-60 minutos entre ida y vuelta),  descubriremos al famoso Ciervo de Chimiachas, una pintura rupestre sorprendentemente bien conservada que nos trasladará a 8.000  años a.c. 





De nuevo en el desvío, seguiremos por la pista para superar una cota y empezar a bajar por un divertido sendero hasta las Balsas de Basacol, otro de esos enclaves mágicos de la sierra.  Estas albercas servían para abastecer 
de agua al pueblo de Alquézar. Ahora, aparte de su uso recreativo, sirven de depósito de agua en caso de incendio. 




En seguida veremos desde las alturas la colegiata y el casco antiguo de Alquézar, pero no nos engañemos, como diría aquel: "sólo queda lo peor".  Y es que nos desviaremos del camino y por una difícil bajada, de nivel al menos "rojo+", llegaremos hasta el fondo del cañón del río Vero. Nos espera el espectacular puente románico de Villacantal, uno de los platos fuertes de la ruta, y probablemente el más fotogénico. 




A partir de aquí empiezan las penurias; el sendero se hace casi impracticable para rodar y nos tocará portear unos 30 minutos para salir del cauce del río y llegar a un collado por encima de Asque. Nosotros además descubrimos que mi rueda delantera estaba pinchada y más seca que la mojama, sin líquido antipinchazos que tapara el poro, así que tocó recurrir a la clásica cámara de toda la vida.




Desde Asque bajaremos de nuevo al río, primero por pista y luego por sendero, cruzándolo una vez más por otro bonito puente, el de Fuendebaños. Ya solo nos quedará subir penosamente hasta el pueblo de Alquézar y disfrutar de unos buenos huevos en su bonita plaza. 






Longitud: 30 kms.
Desnivel acumulado positivo: 1268 metros
Duración: al menos 5 hs, restando 45 minutos si se obvia el paseo para ver el Ciervo de Chimiacha.
Dificultad: Enduro nivel medio-alto.
Precauciones: Con los días de excesivo calor, no hay fuentes salvo en Basacol. Encontraremos mucha gente en los senderos cerca de Alquézar; precaución y respeto.
Track: https://zonazeropirineos.com/rutabtt/ze-006-el-canon-del-rio-vero/



lunes, 14 de septiembre de 2020

RUTA CIRCULAR POR LA COMARCA DEL ARANDA. Septiembre 2020

Mesones de Isuela

A esta ruta también se le podría llamar la "Ruta de los tres ríos" puesto que discurre casi en su totalidad siguiendo el cauce de alguno de los ríos que surcan la comarca. Es un recorrido muy entretenido, rompepiernas, que sin grandes puertos de montaña acumula 1200 metros de desnivel positivo. 

Al ser un circular se puede empezar desde cualquiera de los pueblos por los que pasa, aunque para los que vivimos en Zaragoza lo más lógico es ir en coche hasta Morata de Jalón y empezar a pedalear desde allí. Se nos hará un poco raro esto de venir a Morata sin los aparejos de escalada, pero hay que cambiar el chip, ¡esta vez la cosa va de bicicletas!. 

Salgo por la carretera de Chodes para a los pocos kilómetros encontrarme con la atalaya del semiderruido castillo de Arándiga. El paisaje es salvaje y bonito; monte bajo en el que afloran islas de roca caliza para regocijo de buitres y rapaces. El siguiente punto de interés será el pueblo de Mesones de Isuela y su imponente castillo. Me avergüenzo de no conocerlo y me comprometo a volver a visitarlo con más tiempo en otra ocasión.

En Tierga dejo la carretera por la que venía y siguiendo siempre el curso del Isuela me adentro poco a poco en la preciosa carretera de Trasobares y Calcena.  Descubro que se han instalado carteles explicativos a lo largo de la carretera señalando las rutas, senderos y construcciones antiguas de interés turístico. Una vez más me quedo sorprendido de la iniciativa de estos pueblos, que a pesar de estar en una de las zonas más remotas de nuestra provincia, siempre encuentran la manera de atraer al turista de naturaleza.

Tierga

Calcena

En Calcena me desvío de nuevo, esta vez hacia Oseja, pasando por el desfiladero en el que se encuentra la  zona de escalada del pueblo. A pesar de que aún es temprano ya hay varios coches en los arcenes con escaladores preparando el material. La carretera va subiendo hasta superar un pequeño puerto de montaña y bajar luego al valle del río Aranda, que da nombre a la comarca. De fondo, al suroeste, la Sierra de la Virgen.



Jarque

Illueca


Desemboco en la A-1503, que tomaré en dirección a Illueca.  Esta carretera tiene algo más de tráfico, pero es ancha y con buena visibilidad. Dejaremos atrás Jarque, Illueca y su palacio del Papa Luna (otra visita pendiente) y el pueblo zapatero de Brea de Aragón, de donde por cierto era mi abuelo.  A la altura de Morés y tras atravesar un pequeño túnel mal iluminado, cambio de nuevo de carretera para seguir otro río, el Jalón, en dirección a Morata. La llegada al pueblo no deja de ser curiosa ya que se pasa casi por dentro de la fábrica de cementos de la localidad, rodeado por sus impresionantes silos. 

Como no, el fin de fiesta de esta agradable y tranquila ruta será, como siempre, con una cerveza fresca en el albergue de Morata, aunque esta vez vestido de ciclista.

Longitud: 81.37 kms
Desnivel positivo acumulado: 1229 metros.
Track: Pinchando aquí





RUTA DE GOYA. Agosto 2020


Cuando vio la luz el primer velocípedo, allá por el año 1820, nuestro querido Francisco de Goya no debía estar ya para andar mucho en bici. Una pena porque Fuendetodos, su pueblo natal, es ideal para la práctica del ciclismo, hasta el punto de que a día de hoy probablemente lo visiten más ciclistas que seguidores del pintor.

Esta ruta en forma de raqueta es una clásica del sur de Zaragoza. Sale de la ciudad por la antigua carretera de Valencia (N-330), dejando a nuestra izquierda las naves industriales de los polígonos de Cuarte y María. Entre semana puede tener más tráfico del deseable pero lo compensan los amplios y cómodos arcenes. En Botorrita nos desviaremos y entraremos ya en carreteras con poco tráfico y muy frecuentadas por ciclistas. De hecho y gracias a una iniciativa muy acertada, la velocidad está limitada a 50 kms/h durante el fin de semana para facilitar la convivencia entre conductores y bicicletas.

Pasaremos primero por Jaulín y tras subir un puerto llegaremos entre molinos de viento a Fuendetodos donde podemos parar a visitar la casa-museo de Goya y tomar algo en el Hotel-Restaurante sin desviarnos de nuestra ruta. Continuaremos hasta Villanueva de Huerva y a partir de allí nos desviaremos por la  A-220 hasta Muel. Aunque poco a poco han ido mejorando el firme de estas carreteras (entre otras cosas gracias a la insistencia de los clubs ciclistas de Zaragoza), este tramo está aún muy deteriorado y es realmente incómodo. No recomiendo llevar los neumáticos con mucha presión si no queremos acabar maldiciendo y con el culo dolorido. 

Una vez en Muel volveremos a salir a la N-330, y tras algún pequeño repecho, podremos acoplarnos en nuestra bici e intentar subir la media de camino a Zaragoza.



Longitud: 94 kms
Desnivel acumulado: 790 metros




viernes, 28 de agosto de 2020

FORAU Y PLLAN D´AIGUALLUT. 16 de Agosto 2020

Esta es sin duda una excursión indispensable para cualquier familia que visite el valle de Benasque. Nos llevará a uno de los rincones más icónicos del Pirineo: el Forau de Aiguallut, un sumidero kárstico en el que las aguas que drenan del Aneto, en la cuenca hidrográfica del Ésera, son engullidas y desviadas por un trayecto subterráneo hasta salir de nuevo a la superficie en la Artiga de Lin, en la Val d´Arán. Este curioso fenómeno de "robo" de agua provoca que el río que vemos en el Forau acabe finalmente en el  Garona y por tanto desemboque en el océano Atlántico y no en el mar Mediterráneo como cabría suponer. 


Se trata de una ruta asequible para casi cualquier senderista, que empieza en un agradable merendero situado en el Plan de la Besurta. Para llegar hasta allí en temporada de verano tendremos que dejar el coche  en el Hospital de Benasque y elegir entre subir paseando o coger un autobús que nos subirá por una vieja carretera que en invierno se transforma en pista de esquí de fondo.

El sendero, perfectamente señalizado, empieza enseñándonos Las Maladetas y su glaciar, mientras sube suavemente en dirección sureste por un bonito valle de pino negro. En seguida llegaremos a una amplia llanura donde es fácil que en estas fechas nos reciban rebaños ovejas pastando y en cuyo fondo divisaremos la valla de madera desde la que nos asomaremos al famoso Forau. 


Sin embargo, lo mejor aún está por llegar: al rodear esta obra de arte geológica descubriremos el pico del Aneto, hasta ahora oculto, y en primer plano la preciosa cascada de Aiguallut, formando juntos una estampa difícil de olvidar.

Tras saciar nuestra ansia de fotos en este encuadre perfecto, seguiremos avanzando para superar la cascada y llegar a la pradera del Pllan, donde podremos sentarnos a descansar y admirar el paisaje. El camino seguiría hacia el sur, donde el pico Aiguallut nos divide el valle en otros dos, el de la Escaleta a la izquierda y el de Barrancs a la derecha. Si siguiéramos este último llegaríamos al collado de Salenques, como bien saben los participantes del Trail del Aneto.




La vuelta la haremos por el mismo camino, disfrutando ahora de las vistas de la Tuca de Salvaguardia y el Portillón de Benasque, que tampoco desmerecen una buena foto. La cerveza o el refresco en la Besurta pondrán la guinda a un día perfecto y apto para todos los públicos.


Longitud: 5.6 kms
Desnivel acumulado positivo: 178 metros
Duración: 3-4 hs
Vegetación: Prado alpino. 
Precauciones: Ruta solo apta en verano. Evitar los días de tormenta. No apta para carritos.
Edad recomendada: A partir de 5 años. 



lunes, 10 de agosto de 2020

Ruta Integral Alto de la Muela


Ruta sin dificultada técnica mas allá de un par de pasos que permite sumar 700m de desnivel en los 45 km que recorre sin repetir pistas ni sendas, las mas significativas de los alrededores de la urbanización Alto de la Muela (de donde parte). La dureza es moderada por el desnivel, aunque en días muy calurosos o de mucho cierzo la ruta puede hacerse mas dura. 3 horas ciclando, mas paradas.

Partimos del centro deportivo Alto de la Muela. Tras recorrer el cortafuegos que perimetra la urbanización, bajamos por una divertida senda hasta el polígono de centrovia. Desde allí empezamos una primera subida dura y evitable para un mini descenso muy roto y pedregoso, algo complicado. De nuevo a la caza de una pista de ascenso, tras los depósito e agua del polígono, accedemos al la plana de la Muela, cruzamos el pueblo y bajamos por una pista ancha y segura hasta María de Huerva. Tras una breve parada a cargar agua, remontamos de nuevo hasta el Alto de la Muela por una ancha pista y antes de iniciar el ultimo repecho, nos desviamos para buscar la pista - senda que rodea la plana por el este. Tras un divertido sendero inicial, volvemos a un ancha pista y al conocido camino de los cazadores, que nos conduce hasta el centro deportivo del Alto de la Muela, donde iniciamos el periplo.

martes, 4 de agosto de 2020

RUTA CIRCULAR A LA FOZ DE LUMBIER. 15 de julio 2020


La Foz de Lumbier es una espectacular garganta que el río Irati ha ido formando en la sierra navarra de Leyre. En 1911 
se construyó una línea de tren que unía Sangüesa y Pamplona y que la recorría en su totalidad. Ahora,  abandonada y desmantelada desde los años cincuenta, constituye una bonita vía verde que permite adentrarse cómodamente en este desfiladero y admirarlo desde su interior.
Para visitarla deberemos llegar primero a la localidad navarra de Lumbier. Al llegar al pueblo, seguiremos las indicaciones unos dos kilómetros más hasta dejar el coche en el parking de la Foz. En él encontraremos una caseta en la que nos darán información y en la que además se pueden alquilar prismáticos, imprescindibles si queremos ver bien a las aves que nos esperan. 
Una vez estemos listos tendremos dos opciones; entrar directamente en el desfiladero o  seguir un sendero local (SL NA-113) que nos llevará a dar un rodeo por la sierra de Leyre antes de meternos en la Foz por la boca sur. Si el día no es muy caluroso, yo recomendaría la segunda alternativa,  puesto que a cambio de un poco más de esfuerzo hará que el día sea más completo y entretenido.




Decididos pues a hacer la ruta completa, empezaremos en un cartel con un mapa de la zona y el perfil de nuestra excursión. La primera parte asciende poco a poco a la sierra por una zona de matorral. Las vistas de la zona de Sangüesa y la sierra de Sos del Rey Católico nos animarán en este tramo. Tras llegar a un cruce de caminos empezaremos a descender hacia el río por un terreno más entretenido en el que podremos ver todo tipo de especies arbustivas, algunas de ellas en flor a estas alturas del verano.
Una vez abajo seguiremos la pista en la que se apoyaban las vías del tren hacia la entrada sur a la garganta. Antes, merecerá la pena desviarnos del camino y acceder por un sendero algo aéreo  hasta el Puente del Diablo, destruido durante la Guerra de la Independencia y que se asoma al abismo del río sin poder cruzarlo. Sobra decir que habrá que tener controlados a los más pequeños en esta zona tan expuesta. 




Para entrar en la Foz deberemos pasar por un inquietante y oscuro túnel de unos 150 metros, ideal para dar un susto a más de uno y echar unas risas. Al salir de él descubriremos el espectáculo de la Foz de Lumbier desde su interior; un mundo vertical en el que los buitres son los reyes, mostrándose en todo su esplendor en sus atalayas de roca. Agradeceremos mucho llevar unos buenos prismáticos para poder ver con todo detalle a estos espectaculares animales y descubrir, con un poco de atención, a chovas, 
alimoches, aviones, vencejos y otras tantas aves que también son habituales en estos roquedos.
Saldremos finalmente de la garganta por el túnel de la boca norte, que nos llevará en pocos metros al inicio de esta ruta que es seguro que no decepcionará a nadie.
 




Longitud: 5,7 kms.
Duración: 2 horas.
Desnivel positivo acumulado: 175 metros.
Dificultades: El único tramo peligroso es el acceso al Puente del Diablo, que además es optativo ya que se desvía de la ruta principal.
Recomendado a: niños de 6 años en adelante.
Vegetación: Matorral mediterráneo, encina, boj... Ruta soleada en su mayor parte.